lunes, 16 de febrero de 2009

domingo, 1 de febrero de 2009

Mientras tanto…


…disfruten de…

…Anécdotas de la señora que ahora cuida a mi abuela…


El niño que no podía... Por Perozo

Hace 40 años en algún pueblo del estado Zulia, vivía la señora que ahora cuida mi abuela, que en ese entonces estaba joven. En el mismo pueblo había una familia que tenía un niño de pocas semanas de edad.

Durante su segunda semana de vida, la criatura no podía “agachá” en otras palabras, no podía cagar, cada vez que intentaba, el niño lloraba, lo que provocaba angustias en su madre. Para su consuelo, ella contaba con un esposo que arreglaba todo, que le propinaba unos coñazos a cualquiera y fornicaba cuando quisiera, donde quisiera con la mujer que quisiera. Él no iba a permitir que su hijo estuviese sufriendo sin poder hacer algo al respecto. Por eso, de manera improvisada, le realizó una revisión física a su muchacho.

Durante esa minuciosa inspección, no se encontró nada inusual: los ojos, la boca, las extremidades, la nariz, todo bien, hasta que revisó el último lugar que quedaba por ver… ¡El Culo! y encontró el problema…no había culo, no había orificio, el niño era un muñequito Lego, nalgas si, hueco no. El padre no sintió miedo alguno, le pidió a su esposa que le trajera la navaja y una vela. Esterilizó la navaja al fuego de la vela y le abrió un hueco, como se lo abren a las piñatas para que los juguetes caigan fácilmente.

Una vez abierto, el niño “agachó” sin problemas y no tuvo más dolores, tal es el relato del la señora que ahora cuida a mi abuela. Entonces en algún lugar del territorio venezolano hay un hombre con un culo improvisado.